Salúdame a la amiga que nos presentó


Salúdame a la amiga que nos presentó. Que adivine bien lo que estoy sintiendo. Dile que adivine, que es muy buena en eso. Sigues siendo niña la que trae el viento, la que llena mi vida de gran alegría. Yo a ti te recuerdo incluso por tus besos. La distancia nos empuja hacia el lado opuesto. Dile ya que pare; consulta a tu amiga, a la que adivina. Que adivine cuándo vuelvo a ver tu cuerpo, pegadito al mío en este destierro. Este tiempo seco, duro y tan vacío, nos recuerda a ambos que estamos bien vivos. No hace ansiar con más ganas, abrazar más fuerte, besar más intenso y huirle a la muerte. Pero amor no acaba, ya tú tas' segura, en mi caja fuerte te llevo grabada. Es mi corazón el que manda ahora; pregunta a tu amiga, a la que adivina, si el encuentro llega o pasarán más horas. A solas te recuerdo lleno e' sentimientos; inhalo muy hondo, siento tu aroma, tus besos que hacen más vivible el nefasto efecto del confinamiento.

Pero tu tranquila ¡ay señora mía! Como tú ya has dicho "eto' ta areglao' "; pronto llegará nuestro ansiado encuentro, o pregunta a tu amiga, a la que adivina.


Después de hacer ejerció en mi pequeño apto E. el 4 de abril 2020. Me vino al pensamiento la presencia de esa persona que llena el vacío de mi vida. Colección de la serie, “Relatos en tiempos de una pandemia”.

Février 15, 2020.