EL SIGNIFICADO ESCONDIDO DE UNA RUEDA


Quieta y apuntando a la puerta de la habitación, su uso, es el resultado de unos traslados cortos y otros bastante largos: de villa en villa, de ciudad en ciudad, de país en país. La observa y piensa: ¿Al colocarla ante los ojos de algunas personas que significado estas le darían? Quizá para algunas sería una pieza común, pero talvez para otras les represente ilusiones y sueños. Para sus ojos que la ven cada vez que ingresa a su habitación le recuerda un trabajo, que por entre los pasillos observa la llegada y salida de personas, las cuales permanecieron y permanecerán en los cielos: en unos trayectos cortos, estimados por minutos y otros más largos, estimados en horas.

Quieta y apuntando a la puerta de la habitación, le recuerda los momentos donde observó las llegadas y salidas. Las llegadas, un lugar donde se da paso para la danza y las canciones, las flores y los abrazos… y las lágrimas que se hacen visibles en algunos rostros, que son causa de una gran felicidad. Era inevitable pasar y no dejarse contagiar por aquellos sentimientos. ¡Qué lugar este!... donde los reencuentros producen ilusión a quienes los observan.

Su pensamiento la dirige ahora al segundo piso, donde el panorama es un poco distinto; son las salidas, rara vez hay canciones, melodías o danzas… quizá entregan flores. Hay abrazos en los que se hace notar un sentimiento de nostalgia, como resultado de una pronta ausencia. Aquí, en este lugar también es posible encontrar aquellos rostros que trasmiten ilusión y felicidad por un nuevo destino que esta pronto a conquistar.

Hoy estos lugares de entradas y salidas se encuentran vacíos; nadie llega y nadie se va. Las pantallas se han apagado y los parales se han guardado; solo se ve a los guardas de seguridad caminando por entre los pasillos, así lo revelan las fotografías de algunos artículos informativos.

Sentada sobre el piso de su habitación la observa y le parece increíble que un objeto tan pequeño le lleve a recordar tantos momentos, tantas situaciones, tantas experiencias, tantas enseñanzas. Le recuerda como inicio su propio camino; consiente del esfuerzo y dedicación que ha tenido en la construcción de este. Se llena de valentía para soportar y enfrentar aquella situación actual que la ha llevado a encerrarse por un tiempo en su morada familiar.

Aquel objeto quieto y apuntando a la puerta de su habitación, la llena de esperanza al pensar que algún día la puerta se abrirá, para seguir entregándose a ese camino que la llevará a su gran destino… porque este momento es solo una parada, para luego continuar con más fuerza en la construcción de lo que se ha propuesto alcanzar.


Está de tránsito, y muy pronto abrirán; y ella se irá. Por ahora, siente la necesidad de disfrutar de aquellos seres que aún están en ese hogar y de uno nuevo que está por llegar. Sentada sobre el piso de su habitación observa una rueda quieta y apuntando a la puerta de su habitación.